Cuántas veces habrás oído la frase “!ponte recta!”. Unas palabras a las que no le solemos dar demasiada importancia hasta que un día te miras en el espejo de perfil y descubres que tus hombros se ven caídos y tu silueta no se ve nada bonita así.
Tienes que reaccionar desde ya antes de que tu columna se resienta demasiado. Y es que varias son las posturas que tienes que corregir y hacer un esfuerzo para evitar problemas mayores.
